Cuando reclutar talento y organizar viajes tienen algo en común.
En mi día a día trabajo entre dos mundos que, a primera vista, parecen muy distintos: el reclutamiento de talento y la organización de viajes. Sin embargo, con el tiempo he descubierto que ambos comparten algo esencial: conectar personas con el lugar correcto.
Como reclutadora, mi objetivo es entender a las personas más allá de su currículum. Busco descubrir qué las motiva, qué tipo de entorno las hace crecer y en qué equipo podrán desarrollarse mejor. Encontrar el puesto adecuado para alguien es, en muchos sentidos, como diseñar un viaje perfecto: requiere escuchar, analizar y cuidar cada detalle.
Desde la agencia de viajes, ocurre algo muy parecido. Cada persona viaja por una razón distinta: descanso, aventura, negocios o celebración. Mi trabajo consiste en transformar esa idea en una experiencia bien planificada, donde todo fluya y cada momento tenga sentido.
Al final, tanto en el reclutamiento como en los viajes, se trata de lo mismo: abrir oportunidades, crear experiencias positivas y acompañar a las personas hacia su próximo destino, ya sea profesional o personal.

